Completarlo

  • 1
    Haz que el gimnasio sea aislado. Si bien es cierto que no es una consideración del presupuesto, esfuérzate por tener tu gimnasio en casa en un lugar con poco disturbio. Esto ayudará tremendamente a comprometerte con tus ejercicios al reducir las distracciones, lo que te alentará a concentrarte en la labor que tienes a disposición. Sin importar cuánto gastes, no lo gastes todo en cosas que no terminarás usando. Tener un lugar especial para el gimnasio con equipos le da un lugar apropiado y hace que sea menos probable que se le califique como un desorden.[8]
  • 2
    No olvides el suelo. A menos que tu gimnasio en casa tenga una alfombra, debes considerar seriamente comprar un suelo acolchonado, aunque sea solo una esquina de la habitación. Un suelo acolchonado es una ventaja para los ejercicios, además de ser necesario para el yoga y otros estiramientos. Hará que la mayoría de los ejercicios sean más cómodos al reducir el desgaste que realizan tus rodillas y otras articulaciones.
  • 3
    Ten una televisión o un estéreo en la habitación. Toma la indicación de los gimnasios profesionales y permítete tener un poco de distracción mientras te ejercitas. Una televisión es el doble de útil si eres un fanático de los videos de ejercicios que puedes realizar mientras te ejercitas. La música también puede ser un estimulante efectivo para los ejercicios. Ha habido algunos estudios que relacionan a la música de ritmo apropiado con unas sesiones largas de ejercicios.[9]
  • 4
    Considera comprar unos espejos para las paredes. Más que una consideración cosmética, tener un espejo para verte ejercitarte es útil para resolver los problemas con la forma de ejercitarte. Debido a que te ejercitarás con mayor frecuencia a solas en tu gimnasio en casa, no tendrás un compañero que te aconseje con tu técnica.
    • Sin embargo, no dejes que verte bien en el espejo regule tus ejercicios. Asegúrate de aspirar a más que solo tener unos músculos que lucir.